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¿Quién se llevó mi queso en el eCommerce mexicano?

El espejismo de los 800 mil millones y la crisis de identidad digital.

Las cifras en los reportes de industria son, por decir lo menos, embriagantes. Los titulares gritan con entusiasmo: 789.7 mil millones de pesos en transacciones. México no solo participa, sino que se afianza en el Top 15 global de adopción de comercio electrónico. En el papel, somos una potencia; en las conferencias, todo es éxito y disrupción.

Sin embargo, detrás de las gráficas de crecimiento de doble dígito, en el “war room” de las empresas tradicionales, el ambiente es distinto. Hay una tensión silenciosa que inquieta a los directivos: ¿Por qué mi empresa no es la que domina ese pastel? ¿Por qué, tras fuertes inversiones, el eCommerce Manager sigue siendo visto como un mando medio y no como una pieza clave en el Consejo?

La pregunta no es solo retórica. Es un síntoma de una desconexión profunda entre el mercado que compra y la empresa que intenta vender. Alguien se llevó mi queso, y no fue por azar.

I. La Anatomía del Freno: El Contexto Nacional

Para entender por qué el eCommerce no termina de “explotar” dentro de las estructuras corporativas mexicanas, debemos mirar el suelo que pisamos. La respuesta es estructural; es decir, los mismos vicios que frenan el desarrollo del país son los que asfixian la innovación digital.

El Estado como simple Espectador

Hacer negocios en México sigue siendo una carrera de obstáculos burocráticos. Mientras en otras latitudes la digitalización es una política de Estado, aquí parece un esfuerzo aislado de la iniciativa privada. Tenemos un sistema impositivo complejo que no incentiva la transición al formalismo digital.

Peor aún, la economía informal —ese refugio de millones— opera con una eficiencia logística envidiable, pero en la total oscuridad de datos. Mientras en Asia la informalidad se ha digitalizado mediante billeteras electrónicas, en México seguimos anclados al efectivo. La falta de un plan robusto y seguro de identidad digital (donde el pánico a compartir datos con el gobierno ha hecho fracasar proyectos como el registro de líneas telefónicas) deja al eCommerce navegando sin brújula en un mar de incertidumbre.

La Banca: El Peaje de la Desconfianza

Con una bancarización que apenas oscila entre el 36% y el 46%, el eCommerce mexicano ha tenido que ser creativo para no morir. Los altos costos por el uso de tarjetas y el miedo sistémico al fraude han obligado a las empresas a depender de “parches” como los pagos en tiendas OXXO o el auge del Buy Now, Pay Later (BNPL). Si bien estas soluciones ayudan, no dejan de ser fricciones en un embudo de ventas que debería ser fluido.

II. El Espejismo de la Pandemia y el Error Directivo

Hace cuatro años, el pánico fue el motor de la innovación. El 90% de las empresas mexicanas lanzaron un eCommerce en tiempo récord durante el confinamiento. Fue un acto de supervivencia heroico, pero carente de estrategia a largo plazo.

Hoy, muchas de esas plataformas son “fósiles digitales”. Sitios que no han recibido un refresh real en años y que operan bajo una lógica de catálogo estático. El error capital fue de la alta dirección: delegaron el proyecto que los salvó de la quiebra al área de IT o de Marketing, tratándolo como un “proyecto técnico” y no como un cambio de modelo de negocio. Muy pocos directivos se sentaron a estudiar qué significa realmente ser una empresa Digital-First. Prefirieron seguir operando la empresa física y dejar que “el sitio web” funcionara solo.

Aquí tocamos el punto más sensible: el capital humano. No había una formación académica formal en eCommerce. Los gerentes y directivos actuales son sobrevivientes que migraron de áreas comerciales o técnicas. Esta formación empírica ha creado una brecha de habilidades (skills gap) alarmante.

III. El Talento y el “Efecto Mesías”

Aquí tocamos el punto más sensible: el capital humano. No había una formación académica formal en eCommerce. Los gerentes y directivos actuales son sobrevivientes que migraron de áreas comerciales o técnicas. Esta formación empírica ha creado una brecha de habilidades (skills gap) alarmante.

1. El Profesional del Algoritmo (ATS)

En el mercado local, abundan los profesionistas que han dominado el arte de “venderse”. Perfiles que encajan perfecto en los filtros de reclutamiento (ATS) y que saltan de empresa en empresa cada 12 meses, apalancados por nombres de compañías grandes en su CV, pero sin haber dejado un solo proceso transformador o una estructura rentable a su paso.

2. La Ceguera de Recursos Humanos

Para un departamento de RH tradicional, es casi imposible evaluar el conocimiento real de un Head of eCommerce. La disciplina involucra logística, finanzas, tecnología, psicología del consumidor y análisis de datos. Ante la incapacidad de medir estas variables, el filtro termina siendo conductual: “contratamos a quien se adecue a nuestra cultura”. El problema es que, a veces, la cultura de la empresa es precisamente lo que necesita ser destruido para poder crecer en digital.

3. El “Efecto Mesías” Extranjero

“El jardín del vecino siempre es más verde”. Ante la desesperación por resultados, muchas juntas directivas optan por traer a un directivo de otro país (frecuentemente de mercados con mayor madurez digital). Se le ve como el salvador. Sin embargo, la historia suele terminar en tragedia: el candidato, por brillante que sea, se estrella contra una estructura corporativa que no está dispuesta a cambiar. Un solo empleado, por más alto que sea su rango, no puede mover un trasatlántico si el capitán y la tripulación se resisten al cambio de rumbo.

IV. ¿Por qué los Marketplaces sí se llevaron el queso?

Mientras las empresas tradicionales discutían en juntas de tres horas sobre el color de un botón, los Marketplaces (Amazon, Mercado Libre) y los Pure Players estaban en la trinchera. Ellos no tenían un plan B: o ganaban en digital o desaparecían.

Hoy controlan más del 60% de las ventas en México. ¿Cómo lo hicieron?

  • Logística Implacable: Invirtieron en sus propias redes de distribución para no depender de la ineficiencia de terceros.
  • Obsesión por la Data: No toman decisiones por “olfato”, sino por evidencia.
  • Agilidad de Net Economy: Entendieron que el flujo de efectivo y la recurrencia valen más que el margen unitario inicial.
  • Cultura Digital Nativa: Cada empleado, desde el de almacén hasta el CEO, entiende que el cliente está a un clic de distancia de la competencia.

Peligrosamente, infinidad de marcas tradicionales “venden mucho digitalmente”, pero lo hacen a través de estos gigantes digitales. Están en una zona de confort que en realidad es una trampa: han tercerizado su futuro digital. El día que el Marketplace cambie el algoritmo o suba las comisiones, esas empresas descubrirán que ya no son dueñas de su destino.

V. La Hoja de Ruta: Recuperando el Queso

¿Está todo perdido? Absolutamente no. Pero la ventana de oportunidad se está cerrando.

A Nivel Personal (El Profesional)

Si aspiras a la alta dirección, deja de ser solo técnico o solo comercial. El futuro pertenece a los perfiles híbridos. Si eres el “empleado del mes” pero no sabes leer un estado de resultados o proponer una estrategia de crecimiento transversal, nunca saldrás de la gerencia media. Aprende a hablar el lenguaje del C-Suite.

A Nivel Compañía (El Directorio)

  1. Visión a 15 años: Deja de planear para el próximo trimestre. Mira dónde están los líderes globales de tu industria. Si ellos están altamente digitalizados, tú estás en riesgo de extinción.
  2. Sistemas Modulares: Olvida la lealtad a una sola marca de software. El eCommerce moderno es un ecosistema de microservicios. Usa IA no como un adorno, sino para optimizar procesos reales de inventario y personalización.
  3. El Rol de RH: La meta digital debe ser transversal. El éxito del eCommerce no es responsabilidad del “equipo de digital”, es de toda la organización, desde finanzas hasta el último eslabón de la cadena de suministro.

Conclusión: México tiene el mercado, tiene el dinero y tiene la necesidad. El queso no se lo llevó un genio; se lo llevó quien estuvo dispuesto a ensuciarse las manos con la complejidad de la operación digital mientras los demás seguían esperando que “las cosas volvieran a la normalidad”.

La normalidad es digital. O te sientas a la mesa o estarás en el menú.

Alejandro Colín
Alejandro Colín
Ha colaborado en compañías como Grupo Salinas, Liverpool, Netshoes, Priceshoes y Gerson Lehrman Group NY , VTEX y The TrueBoost. Cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector minorista, habiendo colaborado con empresas destacadas como Grupo Salinas, Liverpool, Netshoes, Priceshoes, Gerson Lehrman Group NY, VTEX y The TrueBoost. En el mundo digital cuenta con más de +15 años de experiencia en temas de estrategia, implementación, operación y consultoría de canales digitales, colaborando en +200 proyectos de comercio electrónico para diferentes industrias.

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