
Amazon enfrenta un reto inesperado: su dominio en el comercio electrónico no se traduce en ventaja en la venta de alimentos frescos. Documentos internos obtenidos por Business Insider revelan que la compañía está adoptando estrategias directamente inspiradas en Walmart, incluyendo almacenes tipo “Supercenter”, una nueva capa de distribución llamada “1DC” y centros de microfulfillment dentro de tiendas Whole Foods. Nueve años después de invertir 13.7 mil millones de dólares en la adquisición de Whole Foods, Amazon sigue rezagada frente a Walmart en compras cotidianas de alimentos, capturando apenas el 1.6% del mercado estadounidense de groceries frente al 21% de su rival.
Walmart amplía su ventaja con infraestructura de proximidad
La fortaleza de Walmart radica en su red física. Aproximadamente el 90% de la población estadounidense vive a menos de 10 kilómetros de una sucursal de Walmart, lo que le proporciona una ventaja decisiva en la distribución de productos perecederos y artículos de consumo frecuente. Con más de 5 mil ubicaciones, la compañía ha construido un sistema que Amazon, con toda su sofisticación tecnológica, encuentra difícil de replicar.
Mientras Amazon acumula fortaleza en entregas de productos no perecederos como pasta dental y papel de baño, Walmart ha potenciado sus Supercenters para competir en el terreno donde antes Amazon dominaba: las entregas rápidas de órdenes en línea. La firma reporta que puede entregar en el mismo día al 93% de los hogares estadounidenses a través de su red de tiendas, con aproximadamente el 35% de esos pedidos llegando en menos de tres horas.
El desempeño bursátil refleja esta realidad competitiva. Las acciones de Walmart han subido casi el 150% en cinco años y valúan a la compañía cerca de un billón de dólares, superando ampliamente la ganancia del 53% de Amazon en el mismo período, aunque Amazon mantiene una capitalización de mercado superior.
La estrategia de “Supercenters” con entregas ultrarrápidas
Amazon está replicando y ampliando el modelo de Walmart mediante lo que internamente denomina “SSD Supercenters”, donde SSD se refiere a entregas en menos de 24 horas, típicamente dentro de cuatro horas. A diferencia de los almacenes tradicionales de este tipo, estas nuevas instalaciones están diseñadas con mayor capacidad para cerrar la brecha de surtido específicamente en groceries frente a Walmart.
Los documentos muestran que Amazon pretendía lanzar al menos cinco de estos sitios el año pasado, estableciendo como objetivo que los clientes modificaran significativamente sus hábitos de compra una vez que las operaciones estuvieran activas. Los almacenes incorporarían productos no disponibles actualmente en su plataforma, con metas de disponibilidad superiores al 95% de inventario.
Un proyecto próximo en la zona de Chicago ejemplifica esta ambición. Un almacén de aproximadamente 225 mil metros cuadrados permitirá a los clientes adquirir “alimentos frescos, artículos de consumo básico y mercancía general en un solo viaje”, según la descripción de Amazon. El tamaño supera incluso al de un Walmart Supercenter típico.
Michael Levin y Josh Lowitz, cofundadores de Consumer Intelligence Research Partners, calificaron esta iniciativa como “impresionante”, señalando que “revela un nivel de rivalidad con Walmart que no esperábamos”. Sin embargo, el desafío fundamental persiste: entregas de alta velocidad, entregas frecuentes de alimentos frescos, donde a finales de septiembre solo 1.6 millones de los 30 millones de clientes elegibles utilizaban el servicio de entregas en menos de 24 horas, apenas el 5%.
Infraestructura invisible: la capa de distribución “1DC”
Menos visible pero igualmente importante es el desarrollo de una nueva capa de distribución conocida internamente como “1DC”. Estos centros almacenan los productos de mayor rotación y reponen los centros de fulfillment según la demanda emerja, desplazando potencialmente semanas de inventario de espacios limitados en almacenes hacia instalaciones optimizadas para almacenamiento en paletas y transferencias rápidas.
El cambio representa una transición de un sistema de “impulso”, donde el inventario se posiciona según pronósticos, a uno de “tracción” que permite a los centros de fulfillment extraer inventario de los centros de distribución conforme lo necesiten. Amazon comenzó a implementar el concepto 1DC el año pasado a través de nuevas construcciones y adaptaciones de edificios existentes. Para finales de 2025, la compañía planeaba operar una docena de estos centros, capaces de movilizar al menos 20 millones de unidades semanales.
La estrategia emergió tras el lanzamiento de entregas en un día en 2018, según los documentos. Los períodos de entrega más largos permitían a Amazon depender de una única capa de almacenes que podían enviar inventario desde cualquier centro a cualquier cliente. No obstante, los compromisos de entregas más rápidas hicieron ese modelo “insostenible”, forzando a la compañía hacia una estructura utilizada desde hace años por minoristas tradicionales. Marc Wulfraat, presidente de la consultora de logística MWPVL, señala que Walmart pioneramente estableció este modelo de centros de distribución, mientras que Amazon construyó su negocio alrededor de centros de fulfillment que envían directamente al consumidor.

Whole Foods se transforma en infraestructura logística
Quiz lo más revelador del cambio estratégico es la reconfiguración de Whole Foods. Concebida originalmente como tienda gourmet de alimentos premium, la cadena está siendo repurposada como infraestructura logística, manejando devoluciones y operando como minialmacén de fulfillment en ciertos casos.
Amazon ha comenzado a instalar centros de microfulfillment en la parte trasera de sucursales seleccionadas, convirtiendo efectivamente esas tiendas en centros locales para órdenes en línea. Una ubicación actualizada de Whole Foods en las afueras de Filadelfia, anunciada el año pasado, ahora cumple órdenes de Amazon desde el fondo de la tienda. El modelo permite a compradores adquirir productos específicos de Whole Foods mientras ordena artículos disponibles únicamente en Amazon, reduciendo la necesidad de comprar en múltiples puntos de venta.
Amazon proyecta que esta sucursal manejará aproximadamente 100 mil unidades de comercio electrónico semanalmente consolidando entregas de tiendas cercanas, con pronósticos de adopción de órdenes en línea creciendo al 10% para finales de 2026. El enfoque replica la estrategia de Walmart de utilizar tiendas físicas para cumplir órdenes digitales.
El desafío de los productos perecederos
El éxito de los nuevos esfuerzos depende de resolver uno de los problemas más complejos en logística: la distribución de alimentos frescos. Los planes internos muestran a Amazon proyectando expandir su capacidad de distribución de perecederos de 2.6 mil millones de unidades en 2025 a 3.3 mil millones de unidades hacia finales de 2026, con aumentos provenientes de nuevos centros de distribución y estándares operacionales más rigurosos en toda la red existente.
El impulso es central para la estrategia de entregas rápidas y las ambiciones más amplias en groceries de Amazon. Los documentos corporativos subrayan que entregar alimentos frescos de alta calidad rápidamente y con confiabilidad es esencial para escalar el negocio. Un documento establece como meta hacer perecederos disponibles al “100% de clientes Prime” tan rápidamente como sea posible.
El plan incluye también expansión
📰 Fuente: Business Insider
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