Comprar un sofá, una mesa o una recámara por internet es cada vez más común. Sin embargo, detrás de una compra aparentemente sencilla existe una de las operaciones más complejas del comercio electrónico: coordinar la entrega de artículos voluminosos, costosos y que suelen pasar por varios transportistas antes de llegar al cliente.
Para hacer frente a este reto, la empresa estadounidense Sundays, especializada en venta directa al consumidor (DTC), incorporó inteligencia artificial a su operación logística mediante Wilson, un asistente desarrollado por Cartage AI que automatiza tareas como la cotización y reserva de transporte, el seguimiento de envíos y la gestión de incidencias.
El objetivo no es reemplazar a los equipos humanos, sino reducir tareas repetitivas, mejorar la visibilidad de la cadena de suministro y ofrecer una mejor experiencia de entrega a los clientes.

¿Por qué la logística de muebles es tan compleja?
A diferencia de otros productos vendidos en ecommerce, los muebles requieren una logística mucho más especializada. Su tamaño, peso y manejo hacen que, en muchos casos, un mismo envío pase por diferentes operadores logísticos, cada uno con plataformas y sistemas de seguimiento distintos.
Esta fragmentación dificulta conocer con precisión dónde se encuentra un pedido en cada etapa del recorrido.
“Conseguir una visibilidad real en la logística de muebles es especialmente complicado”, explicó Moe Samieian Jr., cofundador de Sundays, en entrevista con Business Insider. Según el directivo, Wilson reúne información proveniente de distintos sistemas para ofrecer una única fuente de datos con seguimiento en tiempo real del estado de cada envío.
Antes de implementar esta herramienta, el equipo de atención al cliente debía consultar hojas de cálculo, ingresar a distintos portales de transportistas y revisar manualmente el estatus de cada pedido, un proceso que consumía tiempo y dificultaba mantener una supervisión constante.
Cómo funciona Wilson, el asistente de IA de Cartage AI
La coordinación logística todavía depende, en muchas empresas, de procesos manuales que incluyen llamadas telefónicas, correos electrónicos y consultas en múltiples plataformas.
Wilson automatiza buena parte de estas tareas.
De acuerdo con Abdul Basharat, CEO y cofundador de Cartage AI, la herramienta puede consultar simultáneamente la disponibilidad de distintos transportistas, comparar tarifas, solicitar cotizaciones, reservar unidades, programar entregas y monitorear los envíos desde el momento en que se confirma una orden de compra.
El asistente también cuenta con su propia dirección de correo electrónico y número telefónico para responder consultas tanto del personal interno como de los clientes. Cuando detecta una situación que requiere intervención humana, la identifica y la escala al equipo correspondiente.
Además, el sistema aprovecha la información histórica de las operaciones y de los proveedores de transporte para mejorar la toma de decisiones y agilizar futuras entregas.
Los beneficios de la inteligencia artificial en la logística
Para Sundays, uno de los principales beneficios ha sido liberar tiempo operativo.
Según Samieian, Wilson se encarga de monitorear automáticamente todos los envíos una vez que salen del centro de distribución, lo que ha permitido ahorrar cientos de horas de trabajo al mes que antes se invertían en revisar manualmente el estado de cada entrega.
Ese tiempo ahora puede destinarse a actividades de mayor valor, como el desarrollo de nuevos productos, la ampliación del catálogo o el fortalecimiento de la relación con los clientes.
La experiencia de Sundays refleja una tendencia que ya comienza a extenderse en la industria. Cada vez más empresas de gestión de almacenes, transporte y cadena de suministro incorporan inteligencia artificial para optimizar rutas, mejorar el uso del espacio disponible, anticipar retrasos y automatizar tareas repetitivas, con el objetivo de incrementar la eficiencia y reducir costos.
La IA gana terreno en el ecommerce
La logística se ha convertido en uno de los principales factores que influyen en la experiencia de compra. Hoy los consumidores esperan información precisa sobre sus pedidos, entregas puntuales y procesos cada vez más ágiles, incluso cuando se trata de productos grandes o de manejo especializado.
En este contexto, soluciones basadas en inteligencia artificial como Wilson ayudan a ofrecer mayor visibilidad sobre la cadena de suministro, agilizar la coordinación entre transportistas y reducir errores operativos.
Aunque la IA no elimina por completo los desafíos de la logística de muebles, sí está cambiando la forma en que las empresas gestionan sus operaciones. La automatización de procesos, el seguimiento en tiempo real y el análisis de datos permiten optimizar las entregas y mejorar la experiencia del cliente, convirtiéndose en una ventaja competitiva para las compañías que buscan crecer en un mercado donde las expectativas de los consumidores son cada vez más altas.
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