En Digital Commerce hemos creado DC Women, un espacio pensado para abrir camino e inspirar, donde celebramos a mujeres exitosas que han dejado huella tanto en lo profesional como en lo personal.
Queremos reunir voces femeninas, compartir sus historias, aprendizajes, y construir juntas una comunidad que se impulsa, se inspira y crece en colectivo.
Para dar inicio a esta nueva etapa, comenzamos con una entrevista a Lissett Chávez, quien ha construido una sólida trayectoria de más de 15 años en marketing digital y hoy se desempeña como CMCO en Digital Commerce.
En esta conversación exploramos el poder de equilibrar la vida profesional, personal, la evolución del marketing digital y las habilidades clave para crear estrategias con intención. Hablamos de su camino hacia la maternidad y de cómo su historia puede inspirar a otras mujeres a trazar propio andar.
TEMA: MARKETING DIGITAL
ENTREVISTA A: LISSET CHÁVEZ
PUESTO: CMCO (CHIEF MARKETING & COMMUNICATIONS OFFICER) en Digital Commerce
“El mundo digital necesita más voces femeninas, y cada mujer tiene el poder de abrir camino, inspirar a otras y dejar huella en esta industria.”

A lo largo de tu carrera has visto cómo el marketing digital se transforma constantemente. Desde tu perspectiva, ¿cómo ha cambiado la forma en que las marcas entienden y utilizan hoy el marketing digital?
Ha cambiado mucho. Hoy el marketing digital ya no es “un canal más”, ya es una parte clave del negocio. Antes muchas marcas lo veían solo como una forma de generar tráfico, hacerse más visibles o usar redes, pero hoy realmente impacta ventas, rentabilidad y experiencia de cliente.
Además, todo se mueve mucho más rápido. Antes te podías tardar meses planeando una campaña y hoy muchas decisiones se toman casi en tiempo real, con datos, automatización e inteligencia artificial.
Y justo la IA también nos ha ayudado a dejar de clavarnos tanto en lo operativo para enfocarnos más en pensar, analizar y tomar mejores decisiones.
También necesita muchísima capacidad de adaptación. El mundo digital cambia todo el tiempo. Lo que funcionaba hace un año, o incluso hace unos meses, hoy a veces ya no funciona igual. Entonces, más que querer tener todas las respuestas, hay que aprender rápido, probar, testear, ajustar y no casarte con una sola fórmula.
Y otra cosa que para mí es súper importante: no perder la sensibilidad humana. Sí, hoy tenemos muchos datos, automatización, ayuda de la IA y miles de dashboards, pero del otro lado sigue habiendo personas. Entender a la gente, sus tiempos, sus emociones y sus motivaciones sigue siendo de las cosas más valiosas en marketing.
La industria del marketing suele ser muy demandante en tiempos y resultados. ¿Cómo has logrado equilibrar tu desarrollo profesional con la maternidad y qué aprendizajes te ha dejado ese proceso?
La verdad es que ha sido un proceso de muchísimo aprendizaje. No te voy a decir que siempre ha sido fácil. Hay días en los que me siento súper productiva y otros en los que siento que al día le faltan horas y termino agotada.
En mi caso, la maternidad me ha enseñado a priorizar de verdad. Antes pensaba que crecer profesionalmente significaba hacer más y tiempos extras; hoy sé que significa enfocarme mejor.
Convertirme en mamá me enseñó a ser más eficiente, a delegar y a confiar en mi equipo como líder. También me hizo entender que el equilibrio perfecto no existe, pero sí existe el equilibrio consciente: saber cuándo acelerar y cuándo pausar.
Y justo desde ese lugar nació mi emprendimiento: Vidda Bebé (www.viddabebe.mx). Una tienda en línea de portabebés ergonómicos europeos, pensada desde la experiencia real de ser mamá.
Y algo que para mí ha sido muy valioso es entender que ser mamá no frena tu carrera, la transforma porque te vuelve más empática, más resiliente y mucho más clara en lo que quieres construir. Siento que hoy trabajo con más propósito que nunca. No solo quiero crecer profesionalmente, también quiero ser ejemplo para mi hijo David. Al final, ser mamá no me frenó; al contrario, me dio una nueva forma de mirar mi carrera y mi propósito.
Les diría que no se minimicen. Que no esperen a sentirse “perfectamente listas” para proponer una idea o ir por una oportunidad grande. Muchas veces una misma se pone frenos que nadie más le está poniendo. Durante mi carrera aprendí que el crecimiento llega cuando te atreves a levantar la mano, opinar en la mesa y asumir retos que incluso te dan miedo.
También les diría que construyan su voz. Que no tengan miedo de compartir lo que saben, de equivocarse y de aprender incluso en público. Necesitamos ver a más mujeres liderando, enseñando e inspirando a otras mujeres.
Si lo tuviera que resumir en una frase, sería: “El mundo digital necesita más voces femeninas, y cada mujer tiene el poder de abrir camino, inspirar a otras y dejar huella en esta industria.”
Si llegaste hasta aquí, ¡gracias por acompañarnos!
Te invitamos a no perderte la siguiente entrevista: juntas seguiremos creando una ruta de inspira.







