Cada vez es más común ver páginas web clonadas, anuncios engañosos o perfiles falsos en redes sociales intentando engañar a los compradores. Ante esta realidad, cuidar la identidad de una marca dejó de ser un asunto meramente técnico y se convirtió en una prioridad para cualquier negocio digital. En esta entrevista, Patricia Rubiano nos explica las trampas más frecuentes que usan los estafadores en Latinoamérica, el impacto real de estas estafas en las finanzas de las empresas y por qué reaccionar a tiempo es la mejor defensa para no perder la confianza de los clientes.

Entrevistamos a Patricia Rubiano, Partnerships & Alliances Manager LATAM en ClearSale A part of Experian
1. ¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional y qué camino te trajo a liderar las alianzas y el desarrollo de negocio en la región?
Mi trayectoria profesional ha estado enfocada en el desarrollo de negocios, ventas consultivas y construcción de alianzas estratégicas para empresas globales de tecnología en Latinoamérica. Durante más de 15 años he trabajado en compañías como Microsoft, SAP, Oracle, Thomson Reuters, LexisNexis y actualmente ClearSale, impulsando la expansión de mercados, el desarrollo de canales comerciales y la creación de relaciones de largo plazo con clientes y socios estratégicos. Esa experiencia me permitió entender que el crecimiento sostenible no depende únicamente de una buena tecnología, sino de un ecosistema sólido de aliados que genere valor para las empresas. Hoy, como Partnerships & Alliances Manager para Latinoamérica en ClearSale a Part of Experian, lidero la estrategia de alianzas con plataformas de eCommerce, pasarelas de pago, integradores y otros actores del ecosistema digital para acercar soluciones de prevención de fraude y protección de marca a más organizaciones de la región. En un entorno donde las amenazas digitales evolucionan constantemente, mi objetivo es ayudar a las empresas a crecer de forma segura, protegiendo no solo sus transacciones, sino también uno de sus activos más valiosos: la confianza de sus clientes y la reputación de su marca.
2. Cuando ves que entre 2022 y 2024 los sitios falsos aumentaron más de un 200%, ¿cuál fue tu primera reacción como especialista al notar la velocidad de este crecimiento?
Lo primero que pensé fue que los delincuentes estaban evolucionando mucho más rápido que muchas organizaciones. Hoy crear un sitio falso ya no requiere grandes conocimientos técnicos. Con herramientas de inteligencia artificial y servicios disponibles en internet es posible replicar una página legítima en cuestión de horas. Eso obliga a las empresas a cambiar completamente su enfoque: ya no basta con proteger únicamente su infraestructura interna; también deben vigilar permanentemente todo el entorno digital donde su marca puede ser utilizada de manera fraudulenta.
3. Para ponerlo en perspectiva con quienes nos leen, ¿qué significa realmente hoy en día que una marca sufra de suplantación o páginas duplicadas en el mercado latinoamericano?
Significa que alguien está utilizando la confianza que esa empresa construyó durante años para cometer fraude. Cuando un consumidor entra a un sitio falso no distingue fácilmente si es legítimo o no. Si termina siendo víctima de una estafa, la mayoría responsabiliza a la marca original, aunque ésta nunca haya tenido participación. El impacto no es únicamente económico; también afecta la reputación, la confianza del consumidor, la adquisición de nuevos clientes e incluso los costos asociados a la atención y recuperación de la imagen de la marca.
4. Muchas empresas ven la ciberseguridad como algo puramente técnico. ¿Cómo les explicas que clonar su sitio web es un golpe directo al bolsillo y a la reputación del negocio?
Porque cada cliente que compra en un sitio falso representa una venta perdida para la empresa legítima. Además, cuando ese cliente descubre el fraude, difícilmente distinguirá entre el delincuente y la marca original. Esa mala experiencia se traduce en pérdida de confianza, comentarios negativos y menor intención de recompra. Por eso la protección de marca no es únicamente un tema de tecnología; es una estrategia para proteger ingresos, reputación y la relación con los clientes.
5. ¿De qué manera los anuncios engañosos y las cuentas falsas en redes sociales logran desviar a los clientes legítimos hacia estas trampas digitales?
Los delincuentes aprovechan precisamente los canales donde los consumidores pasan más tiempo: buscadores, redes sociales y marketplaces. Crean anuncios con promociones muy atractivas, utilizan logotipos oficiales, imágenes auténticas y perfiles prácticamente idénticos a los originales. Para un usuario promedio es muy difícil detectar la diferencia, especialmente cuando navega desde un dispositivo móvil. Por eso es fundamental monitorear permanentemente estos canales y eliminar rápidamente el contenido fraudulento antes de que alcance una gran difusión.
6. Con tantas tácticas de piratería corriendo en los marketplaces, ¿cuál es el gancho más común que usan los estafadores para engañar al consumidor y cómo se puede detectar a tiempo?
El gancho más efectivo sigue siendo la urgencia. Ofertas con descuentos imposibles, promociones por tiempo limitado, liquidaciones exclusivas o productos muy demandados a precios irreales. Como consumidores debemos desconfiar cuando una oferta parece demasiado buena para ser verdad. Desde la perspectiva de las empresas, la mejor estrategia es contar con monitoreo continuo que permita detectar rápidamente sitios, anuncios o perfiles fraudulentos antes de que afecten a los consumidores.
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7. Cuando la reputación de una empresa se ve afectada por culpa de un perfil falso, ¿qué tan difícil es recuperar la confianza de ese cliente que fue engañado?
Recuperar la confianza siempre cuesta mucho más que perderla. Un cliente que fue víctima de una estafa asociada a una marca probablemente será mucho más cauteloso antes de volver a comprar. Por eso la velocidad de respuesta es clave. Detectar, reportar y desactivar rápidamente un sitio o perfil fraudulento reduce significativamente el impacto reputacional. En este tipo de amenazas, la prevención siempre es la mejor estrategia.
8. Desde tu trinchera en ClearSale, ¿por qué insistes en que la protección de marca ya no es un lujo, sino un pilar obligatorio para poder crecer digitalmente?
Porque el comercio digital ha crecido enormemente y, con él, también las oportunidades para los delincuentes. Las empresas invierten importantes recursos en marketing para atraer clientes, pero basta con que un consumidor sea redirigido a un sitio falso para perder esa inversión y afectar la confianza construida durante años. La protección de marca complementa la prevención del fraude tradicional porque protege todo el recorrido del cliente, incluso antes de que llegue al proceso de compra. Hoy proteger la marca es proteger el negocio.
9. ¿Cuáles son las primeras señales de alerta que debe buscar un comercio mediano o grande para saber si alguien está intentando duplicar su identidad en internet?
Las señales más comunes son la aparición de dominios muy similares al oficial, un incremento en las quejas de clientes sobre compras que la empresa no reconoce, perfiles no oficiales en redes sociales utilizando la marca, anuncios con promociones inexistentes y publicaciones de productos falsificados en marketplaces. Todas son alertas que deben investigarse de inmediato.
10. Frente a este ecosistema tan retador, ¿cómo conviven las estrategias de defensa de marca con la urgencia diaria de las empresas por seguir vendiendo al máximo?
En realidad no compiten entre sí; se complementan. No existe crecimiento sostenible sin confianza. Las empresas invierten grandes esfuerzos para atraer clientes y construir una buena experiencia. Si esos clientes terminan siendo víctimas de una suplantación, no solo se pierde una venta, sino también la confianza en la marca. Hoy la seguridad dejó de ser un costo para convertirse en un habilitador del crecimiento.
11. ¿Qué papel juegan las alianzas estratégicas y la colaboración entre plataformas para armar un frente común contra esta ola de suplantaciones en la región?
Juegan un papel fundamental. Ninguna empresa puede combatir sola un problema que involucra buscadores, redes sociales, marketplaces, registradores de dominios y proveedores tecnológicos. Desde mi experiencia liderando alianzas en Latinoamérica, he comprobado que la colaboración acelera la detección de amenazas, facilita la eliminación de contenido fraudulento y fortalece la protección de los consumidores. El fraude afecta a todo el ecosistema y, por eso, la respuesta también debe ser colectiva.
12. Si un director general te dice que su negocio aún es muy pequeño para que los defraudadores se fijen en él y creen un sitio falso, ¿qué le responderías?
Le respondería que el tamaño de la empresa ya no determina el riesgo. Hoy los ciberdelincuentes automatizan gran parte de estos ataques y buscan cualquier marca que genere confianza entre los consumidores. Incluso muchas empresas medianas son objetivos atractivos porque todavía no cuentan con procesos sólidos de monitoreo y respuesta. Ninguna marca es demasiado pequeña para ser suplantada.
13. Para las marcas que operan en diferentes países de Latinoamérica, ¿has notado si la suplantación de identidad golpea con mayor fuerza a ciertos mercados o industrias en particular?
Sí. Los sectores más afectados suelen ser retail, moda, electrónica, viajes, servicios financieros y comercio electrónico en general, porque concentran un alto volumen de transacciones digitales y una fuerte inversión en posicionamiento de marca. También observamos un incremento importante durante eventos comerciales como Hot Sale, BuenFin, Black Friday o campañas navideñas, cuando los delincuentes aprovechan el aumento del tráfico y el interés de los consumidores por encontrar ofertas.
14. Mirando hacia el futuro cercano, ¿cuál dirías que es el siguiente gran paso que deben dar los comercios en LATAM para blindar su reputación antes de que los delincuentes clonen sus páginas?
El siguiente paso es pasar de una estrategia reactiva a una preventiva. Ya no basta con actuar cuando aparece un sitio falso. Las empresas necesitan monitoreo continuo de su marca, inteligencia de amenazas, procesos ágiles para eliminar contenido fraudulento y una coordinación permanente entre las áreas de seguridad, marketing, legal y eCommerce. La protección de marca debe convertirse en una práctica permanente dentro de la estrategia de negocio.
15. Para cerrar, ¿qué recomendación rápida le darías hoy a un equipo de e-commerce que quiere empezar a proteger su marca de la piratería digital pero no sabe por dónde arrancar?
Les diría que comiencen haciéndose una pregunta muy sencilla: ¿qué tan fácil sería para un cliente distinguir hoy un sitio oficial de uno falso? Si la respuesta genera dudas, es momento de actuar.
El primer paso es monitorear constantemente internet para identificar usos indebidos de la marca; el segundo, establecer un proceso ágil para reportar y eliminar sitios, perfiles y anuncios fraudulentos; y el tercero, apoyarse en un socio especializado que combine tecnología, inteligencia y experiencia en prevención de fraude y protección de marca.
Al final, la confianza es uno de los activos más valiosos de cualquier empresa. Protegerla no solo evita pérdidas, sino que fortalece la relación con los clientes y permite crecer de manera sostenible en el comercio digital.







