
Gavin Day, vicepresidente ejecutivo y director de Operaciones de SAS, señaló que la confianza de los clientes solo se consolida mediante una innovación responsable, postura que contrasta con la tendencia general del mercado de buscar rapidez en la implementación de tecnologías emergentes.
Datos sintéticos como alternativa segura
Durante el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial, la gestión de datos se ha convertido en uno de los mayores desafíos operativos. La escasez de información y las preocupaciones sobre privacidad han obligado a las compañías a replantearse sus estrategias. SAS ha identificado en los datos sintéticos una solución práctica: permiten simular escenarios y desarrollar tecnología sin comprometer la información personal identificable.
La plataforma SAS Viya materializa este enfoque. Mediante esta herramienta, varios clientes de la empresa ya se benefician de la generación de datos sintéticos para entrenar modelos y probar soluciones en entornos controlados. Day explicó que esta alternativa es rápida, económica y segura, tres características que resultan críticas cuando las empresas necesitan acelerar ciclos de desarrollo sin exponerse a riesgos regulatorios.
Un modelo de toma de decisiones cautelosa
Mientras el mercado tecnológico presiona por adoptar cada novedad que surge, SAS mantiene una postura diferente. La empresa opta por diálogos profundos con sus clientes antes de recomendar cualquier tecnología. El objetivo no es vender herramientas sofisticadas, sino comprender los problemas específicos que enfrenta cada organización.
Esta metodología ha llevado a la compañía a conclusiones sorprendentes: muchas veces la solución más efectiva no es inteligencia artificial avanzada, sino analítica tradicional. SAS acumula más de cuatro décadas de experiencia en este campo, un bagaje que le permite ofrecer alternativas probadas frente a tecnologías que aún buscan casos de uso definidos.
Day subrayó que la responsabilidad en el desarrollo tecnológico debe implementarse en dos niveles: internamente en SAS y en la relación con los clientes. Esta última incluye programas de formación y conciencia sobre nuevas tecnologías, así como promoción del conocimiento sobre marcos regulatorios. El directivo citó el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea como precedente positivo, al establecer límites claros que las empresas pueden comprender y utilizar para proteger datos personales.
IA supervisada para aumentar productividad
La inteligencia artificial en SAS está diseñada para mejorar la experiencia laboral de colaboradores y clientes. Internamente, los sistemas de IA facilitan tareas como la organización y programación, eliminando trabajo repetitivo. Sin embargo, Day fue enfático en un aspecto crucial: toda automatización debe contar con supervisión humana.
“No podemos simplemente permitir que la IA generativa sea la que corrija el código”, afirmó el ejecutivo, comparando esta función con la de un corrector ortográfico. Esta advertencia refleja una preocupación genuina sobre la dependencia de sistemas autónomos sin intervención humana, tema que resuena en toda la organización.
Para los clientes, SAS ha desarrollado SAS Viya Copilots, una herramienta que facilita la toma de decisiones automatizadas a través de sistemas supervisados por humanos. El diseño busca potenciar la capacidad analítica sin eliminar la responsabilidad humana en decisiones críticas.
Desafíos en la adopción empresarial
Day reconoció que muchos directores de tecnología han invertido recursos significativos en inteligencia artificial sin obtener los resultados esperados, generando presión desde las juntas directivas. La raíz del problema, según el ejecutivo, es que la IA todavía busca casos de uso concretos y muchas compañías intentan aplicarla a problemas que no resultan relevantes para su modelo de negocio.
La recomendación de SAS es invertir el proceso: identificar y definir problemas específicos que pueden resolverse con IA, en lugar de buscar aplicaciones para la tecnología. Este enfoque pragmático reconoce que no toda innovación aporta valor a todas las organizaciones.
Exploraciones en computación cuántica
SAS también avanza en terrenos menos explorados. La investigación en inteligencia artificial cuántica, aunque aún emergente, ya tiene aplicaciones reales. Georgia Pacific, la empresa estadounidense, utiliza esta tecnología para optimizar sus plantas de fabricación. Day explicó que la optimización de procesos industriales frecuentemente enfrenta desafíos altamente complejos, donde la dimensión cuántica ofrece herramientas novedosas y efectivas.
Esta iniciativa contrasta con el enfoque general de la empresa: mientras SAS promueve la cautela en la adopción de tecnología, también invierte en investigación de punta que podría revolucionar ciertos sectores en años venideros.
La entrevista con Day tuvo lugar durante las “kickoff meetings” internas de SAS, sesiones dedicadas a la coordinación estratégica entre directivos y equipos locales. El 2026 marca el 50 aniversario de la compañía, hito que coincide con una planificación estratégica centrada en la innovación sostenida y la inversión continua en empleados y clientes.
El futuro de SAS, según Day, descansa en mantener la confianza como eje central de su relación con clientes. La empresa apuesta a que la siguiente etapa de su historia estará definida por soluciones acordes a necesidades reales del sector, convencida de que este modelo asegurará muchos más años de éxito en el entorno global de la inteligencia artificial y el análisis avanzado de datos. A los 50 años, SAS sigue apostando por un principio fundamental: mantener a las personas en el centro de la actividad empresarial y tecnológica.

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📰 Fuente: Google News
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