
Walmart de México y Centroamérica enfrenta decisiones crÃticas sobre el futuro de su plataforma de servicios financieros Cashi, la billetera digital que lanzó hace ocho años. Durante el evento Walmex Day para inversionistas, Paulo GarcÃa, director de Finanzas de la empresa, reconoció que la fintech ha tropezado con complicaciones mayores a las inicialmente previstas tanto en aspectos tecnológicos como regulatorios, lo que ha obligado a la compañÃa a replantear sus próximos movimientos.
La situación refleja los desafÃos persistentes en la transformación digital del retail mexicano. Walmart busca definir si continuará ampliando Cashi, si establecerá alianzas estratégicas con otros jugadores del sector o si reorientará completamente su modelo de negocio financiero.
Los retos que frenaron la evolución de Cashi
Desde su creación, Cashi funcionó como un ecosistema cerrado, permitiendo transacciones únicamente dentro del universo Walmart. Este modelo, aunque limitado, permitió que la billetera digital ganara tracción entre los clientes de las tiendas. Sin embargo, los planes de la empresa apuntaban hacia una transformación más ambiciosa que nunca llegó a concretarse como se esperaba.
En 2023, Walmart adquirió Trafalgar, una fintech mexicana, con el propósito especÃfico de acelerar esta transformación y convertir a Cashi en un ecosistema abierto con capacidades más amplias. La visión incluÃa cuentas de débito, transferencias bancarias, retiros de dinero en sucursales y cajeros automáticos, entre otras prestaciones tÃpicas de una institución financiera digital.
No obstante, los procesos de desarrollo interno y las exigencias regulatorias del sector financiero mexicano alargaron los tiempos. Recién en 2025 comenzó a ofrecer las cuentas de débito, pero con un alcance limitado al inicio. GarcÃa admitió que “estamos tomando una postura de analizar qué queremos hacer o no de manera diferente con Cashi en términos de circuito abierto y alianzas con otros jugadores”, en referencia explÃcita a los productos de Cashi Banking y la operación en circuito abierto.
Un negocio de crédito que sà avanza
En contraste con los tropiezos del circuito abierto, Walmart ha logrado progresos más firmes en otra vertiente de Cashi: la colocación de crédito a clientes. AquÃ, la estrategia pasa por alianzas con otras fintechs, manteniendo el ecosistema cerrado de Walmart como base operativa.
Este enfoque de asociación demuestra que la compañÃa no busca necesariamente convertirse en banco, sino en intermediaria que facilita servicios financieros aprovechando su red de tiendas y su base de clientes cautivos. El modelo cerrado permite a Walmart mantener control sobre la experiencia del usuario mientras terceros aportan la infraestructura y licencias especializadas.
Garcia explicó que esta lÃnea de negocio evoluciona favorablemente, sugiriendo que Walmart podrÃa concentrar mayores esfuerzos en este tipo de partnerships donde la empresa actúa como facilitadora más que como operador financiero directo.
Cambios en el liderazgo y una industria en transición
La incertidumbre sobre el futuro de Cashi coincidió con cambios significativos en el liderazgo. Santiago Benvenuto, quien encabezaba la división de soluciones financieras de Walmart, dejó la empresa en enero. Su salida refleja los ajustes que la compañÃa implementa conforme replantea sus prioridades en este segmento.
Walmart no es un caso aislado en este sector. FEMSA, propietaria de Oxxo, también revisa su estrategia financiera. La cadena de conveniencia pausó el año pasado su solicitud de licencia bancaria para Spin, su fintech, y en febrero relevó al jefe de esta plataforma. Recientemente confirmó despidos en Spin como parte de una reestructuración más amplia del conglomerado.
Este patrón sugiere que las grandes minoristas mexicanas enfrentan realidades similares: el costo de operar como entidades financieras completas es mayor al anticipado, la regulación es más compleja, y el retorno de inversión no materializa en los plazos esperados. Las compañÃas están siendo más selectivas sobre qué servicios financieros mantienen y cuáles externalizan.
Cashi como componente de un ecosistema más amplio
Dentro de la estrategia corporativa de Walmart, Cashi no opera aislada. Forma parte de un portafolio de negocios verticales que incluye Bait, un operador móvil virtual, y Connect, una plataforma publicitaria. La empresa considera que estos negocios paralelos apoyan el core del autoservicio, ya sea generando tráfico a las tiendas o permitiendo reinversión en su polÃtica de precios competitivos.
GarcÃa enfatizó que “seguimos pensando que servicios financieros es importante en términos del ecosistema”. Esta afirmación, aunque mantiene la confianza en el segmento, no especifica el grado de compromiso futuro ni el modelo exacto que adoptará Cashi.
El desafÃo para Walmart es equilibrar ambiciones con realismo operativo. Mantener servicios financieros genera valor a largo plazo en retención de clientes y datos, pero operar infraestructuras complejas bajo regulación bancaria eleva costos de manera exponencial. Las alianzas selectivas podrÃan ofrecer un punto medio entre abandonar el segmento y mantener operaciones de alto costo.
Perspectivas inciertas pero no cerradas
La reflexión pública de Walmart sobre Cashi marca un momento de transición en su estrategia de servicios financieros. La compañÃa no anuncia cierre de operaciones ni abandono del sector, sino una pausa deliberada para recalibrar enfoques. Las opciones sobre la mesa incluyen profundizar alianzas de crédito, abrir el circuito para transacciones externas, o reducir el alcance operativo de Cashi.
El sector minorista mexicano observa estos movimientos con atención. Si Walmart y FEMSA acotan sus ambiciones financieras, podrÃa significar que estas empresas descubrieron que el camino hacia fintech integradas es más complejo de lo previsto. Alternativamente, podrÃa resultar en modelos más pragmáticos donde retailers actúen como distribuidores de servicios financieros en lugar de operadores integrales.
Las próximas decisiones de Walmart definirán si Cashi evoluciona hacia una plataforma abierta con capacidades bancarias completas, se convierte en un vehÃculo especializado en crédito a través de alianzas, o adopta una forma hÃbrida que balancee ambas opciones. De momento, la compañÃa mantiene sus opciones abiertas mientras resuelve los obstáculos que han ralentizado su transformación financiera en los últimos tres años.








